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Pensar en MADERA

Estos personajes generan, conservan y divulgan conocimiento en torno a la madera. Junto a los expertos de Local esta vez nos detenemos en quienes de alguna manera sostienen el auge de uno de los materiales más antiguos en la historia de la humanidad.
Por Pablo Andulce
MasDeco

Museo Taller

Todo comienza con unos cepillos de carpintería que Francisco Dittborn empezó a coleccionar hace cerca de 30 años. Para llegar a un museo que hoy alberga más de 800 piezas expuestas y que probablemente cuadruplica esa cantidad en bodega se requirió pasión y cariño por el oficio, las herramientas y los materiales de la carpintería; más allá de las inversiones, ese es el verdadero aporte de Francisco, y ahora que la salud no le permite compartir la historia, Marcela Bañados –historiadora del arte y directora del Museo Taller– accede a ser su voz, a reproducir parte de lo que han conversado durante años, desde que juntos lanzaron el libro “Herramientas del pasado” y empezaron a soñar un museo.

“Es el único museo en Chile que habla de la madera y de sus herramientas. Suma además el trabajo que hacemos con niñas y niños (sin sesgos de género) poniendo el foco en que aprendan haciendo, que pierdan el miedo a trabajar con sus propias manos y a usar herramientas. En paralelo hacemos talleres de carpintería para adultos; también para profesores que andan en búsqueda de desafíos educativos. Nos orientamos al rescate patrimonial no solo de las herramientas sino de los oficios que vinculan al ser humano con la madera, el carpintero, el ebanista, el lutier, la carpintería de ribera. Tenemos convenios de colaboración con universidades e institutos que tienen la carrera de diseño para que incluyan la madera en sus proyectos”, resume Marcela la labor educativa transversal que ha ido asumiendo el Museo Taller.

El crecimiento se ha sostenido de tal manera que si no hubiera una pandemia afuera hoy estaríamos hablando de su nueva casa en el barrio Yungay, más grande y ubicada en un sector patrimonial y de actividad cultural, dos cosas con las que el Museo Taller se identifica y requiere. “Teníamos agendado el año completo de visitas, con dos y tres colegios al día. Era alucinante ver cómo olvidaban el celular y se contactaban con su capacidad de hacer. La repercusión ha sido superbonita en términos de acogida en el mundo educativo. Nos han invitado a congresos de museos y centros de ciencias a hablar del museo porque se considera como centro de pensamiento, de ciencia y desarrollo tecnológico. No esperábamos que una pasión tan concreta, que hacerle caso y jugarse por ella iba a terminar abriendo un mundo tan rico y tan lleno de aristas, con niños, estudiantes universitarios, con apasionados por la madera y el coleccionismo, gente que le gusta la belleza porque es un lugar precioso, muy acogedor”, dice Marcela.

Una de las frases favoritas de Pancho Dittborn es: “Lo que yo colecciono no son herramientas, son ingenios”. Lo que alucina al creador del museo y ojalá a sus visitantes es la capacidad de encontrar una solución a un problema. “Esa solución es cada vez más fina, más perfecta, eso implica pensamiento, habilidad, y eso es tecnología”.

Lo que yo colecciono no son herramientas, son ingenios
Francisco Dittborn

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